Ni los textos son una acumulación de frases una tras otra, ni traducir es escribir las mismas frases en otro idioma. Los traductores no traducen palabras, ni frases, ni expresiones. Los traductores traducen textos, ideas, intenciones, sentimientos, opiniones, culturas.
La traducción no sólo permite entender un texto que alguien escribió en otro idioma, sino que hace posible la comunicación y el entendimiento entre culturas y modos de pensar diferentes.
Por este motivo no basta con que un traductor conozca dos lenguas a la perfección. Tiene que ser además un experto conocedor de las culturas en las que trabaja y ha de saber mediar entre ambas para lograr una comunicación óptima que contribuya a ensanchar fronteras y dé voz a todos los textos y opiniones más allá de las barreras de un idioma.
«La comunicación intercultural se sitúa en el delicado equilibrio entre lo universal y lo particular, entre lo común y lo diferente. De hecho, la comunicación intercultural nos impele y todos somos distintos». (Alsina, Miquel Rodrigo. La comunicación intercultural)
